30 de Junio de 2012
Hoy en día, toda actividad humana debe ser consciente de la importancia de desarrollarse sin comprometer la calidad de vida de las futuras generaciones; es decir, reduciendo al mínimo el impacto social y ambiental de sus actividades.
Sin importar cuál sea su área de producción o negocios, las empresas tienen que asumir el compromiso de un comportamiento respetuoso del medio ambiente, que promueva el desarrollo económico, social y cultural de las comunidades con las que interactúa. La industria minera no es la excepción.
En 2013 Sullair Argentina cumplirá 10 años trabajando en el proyecto minero más desafiante a nivel operativo del país, Veladero. Esta mina está ubicada en la provincia de San Juan a una altura de 5.000 metros sobre el nivel del mar, a 374 km de la ciudad de San Juan, y opera bajo condiciones climáticas y geográficas extremas, tanto para los seres humanos como para las máquinas. Tener éxito durante tanto tiempo en circunstancias tan extremas, requirió de nuestra parte el desarrollo de habilidades extremas.
En Sullair Argentina acompañamos al proyecto Veladero desde sus comienzos, primero en la etapa de construcción y actualmente también en la instancia de operaciones de la mina. Esta es la garantía de que estamos a la altura del desafío; contamos con los estándares de seguridad y calidad más exigentes de la industria, y con el valor agregado de la experiencia que nos otorga la trayectoria en este tipo de proyectos
Tanto en Veladero como en Pascua Lama, donde Sullair Argentina también fue elegido como proveedor de servicios, llevamos a cabo todas las acciones necesarias para garantizar la sustentabilidad de los procesos. Desde el reciclaje de los desechos de manera apropiada hasta el diseño, adaptación y mantenimiento de camiones y maquinarias para que estén en perfecto estado, evitando riesgos y cumpliendo la normativa.
Por otra parte, en Sullair Argentina sostenemos el compromiso de favorecer la inserción laboral de los integrantes de las comunidades cercanas a la mina, para beneficiar su desarrollo económico. Por ejemplo, todo el personal contratado para trabajar en el proyecto es de los pueblos cercanos a Veladero o Pascua Lama, y cuando necesitamos contratar proveedores también los vamos a buscar allí. A su vez, las actividades que realizamos en la zona activan un circuito de servicios y proveedores, en una cadena donde todos resultamos beneficiados.
El camino hacia un desempeño sustentable está marcado, en primer lugar, por el compromiso y esfuerzo de hacer las cosas de la mejor manera posible; y en segundo lugar, por el aprendizaje que aporta la experiencia. Cumplir con la normativa y ser proactivo a la hora de adoptar buenas prácticas es la mejor huella que nosotros, como empresa, podemos dejar en el mundo para las generaciones futuras.


