20 de Diciembre de 2011

En la frontera con Bolivia se construyó el Gasoducto Juana Azurduy, que aportará unos 7,7 millones de metros cúbicos diarios al servicio de Argentina. Durante el último agosto, llevamos adelante el proceso de secado en un tramo de 20 kilómetros.

Equipos

Desafío

Garantizar con el proceso de secado que la tubería quede en perfectas condiciones para el empalme y para la habilitación del gasoducto. La tarea, sumamente compleja y que se lleva a cabo después de la prueba hidráulica, sólo puede ser realizada con las máquinas apropiadas, operadas por especialistas.

La particularidad del secado del Gasoducto Juana Azurduy implicó trabajar en regiones de frontera completamente desiertas y bajo extremas condiciones climáticas y geográficas. La disponibilidad de profesionales capacitados que trabajaran las 24 hs en el lugar sumó todavía más complejidad al desafío.

La singularidad de nuestro proceso descarta además cualquier intervención de metanol, tan utilizado por otros proveedores para secar gaseoductos. Este residuo peligroso, un líquido inflamable y tóxico, no sólo daña el medio ambiente por ser contaminante sino que además resulta riesgoso para la persona que lo manipula: tanto una ingesta involuntaria como su inhalación pueden, a largo plazo, conducir a un envenenamiento sistémico o a trastornos cerebrales.

Solución

Nos pusimos en contacto con quienes más saben y mejor conocen el complejo sistema de secado. Acordamos con ellos una alianza estratégica e incorporamos las máquinas necesarias. De esta manera, además de ser líderes y especialistas en aire comprimido, hoy también somos capaces de responder a esta creciente demanda ampliando todavía más nuestro abanico y ofreciendo el servicio de secado de gaseoductos.

El secado final del Gasoducto Juana Azurduy incluyó la provisión de los equipos y su traslado, la operación de los mismos con un equipo técnico especializado y personal experto en el proceso de secado que se instaló en el lugar y realizó una guardia de 24 horas durante todo el tiempo que fue necesaria su presencia.

Este procedimiento con aire comprimido y no con metanol fue impulsado no solo por nuestro afán de dar soluciones sino además por nuestro creciente interés de que estas sean sustentables. En definitiva, convertimos el servicio de gaseoducto en un nuevo sistema eficaz, seguro y que cumple con toda la normativa vigente.